Hipertensión arterial en niños, causas, cómo identificarla y tratarla

Normalmente, la preocupación por la hipertensión arterial se centra en los adultos, sin embargo esta disfunción también puede afectar a niños de todas las edades, desde el nacimiento hasta la adolescencia. En esta condición, la presión con la que el corazón bombea la sangre al cuerpo está por encima del ritmo ideal para el grupo de edad.

Al igual que ocurre con la hipertensión en la edad adulta, a menudo no hay síntomas específicos, lo que retrasa el diagnóstico y el tratamiento. Más información.

¿Cuáles son sus causas?

La hipertensión en los niños pequeños puede estar causada por afecciones subyacentes, como enfermedades renales, endocrinas, cardíacas y pulmonares, entre otras. También puede ser el resultado del uso de ciertos medicamentos, como los corticoides y los antidepresivos.

En los niños mayores y los adolescentes, la hipertensión suele estar relacionada con el sedentarismo, la obesidad, la diabetes, los antecedentes familiares, el consumo excesivo de sal y los malos hábitos alimentarios, entre otros factores.

Específicamente en los adolescentes, el uso de cigarrillos, anticonceptivos, drogas, alcohol y esteroides anabólicos también son causas de la enfermedad.

Factores de riesgo

La hipertensión en los niños afecta más a los varones que a las niñas, especialmente a los que padecen enfermedades sistémicas, no realizan actividad física, fuman o tienen apnea del sueño.

Síntomas de la hipertensión arterial en los niños

La hipertensión es una enfermedad silenciosa, por lo que un niño o adolescente puede ser portador de ella durante años sin mostrar ningún síntoma.  Los síntomas suelen aparecer sólo cuando hay complicaciones instaladas, que generan como dolores de cabeza, hemorragias nasales y mareos. Por lo tanto, es necesario prevenir e investigar desde una edad temprana.

Diagnóstico en niños

El diagnóstico se obtiene mediante la medición periódica de la presión arterial en las consultas rutinarias con el pediatra, asociada a una anamnesis detallada para identificar los factores de riesgo de que el niño desarrolle o tenga ya instalada la hipertensión.

Estas pruebas pueden solicitarse para buscar otra afección que pueda causar la hipertensión arterial:

  • Análisis de sangre para comprobar el nivel de azúcar en la sangre, la función renal y el recuento de células sanguíneas
  • Prueba de orina
  • Ecocardiograma para comprobar el flujo sanguíneo al corazón
  • Ecografía de los riñones.

¿Cómo se trata?

El tratamiento de la enfermedad subyacente suele conducir a la curación.

También es necesario identificar los hábitos que corroboran la enfermedad y, a partir de ahí, intervenir para cambiar estos hábitos, como adoptar una dieta saludable y hacer ejercicio.

Paralelamente, se puede indicar la medicación adecuada a cada caso, si es necesario.

Prevención

Es posible prevenir o controlar la hipertensión arterial en los niños evitando los factores de riesgo controlables, como la obesidad, el sedentarismo y el consumo excesivo de sal. Cuando los factores de riesgo ya están presentes, como los antecedentes familiares, se debe redoblar la atención, además de prestar más atención al uso de medicamentos corticoides, antidepresivos y anticonceptivos.